Un reportaje de The New York Times revela que Estados Unidos trasladó varios drones de ataque y reconocimiento MQ-9 Reaper desde África hacia Colombia y Ecuador para combatir a los cárteles latinoamericanos, de acuerdo con fuentes oficiales citadas por el diario.
Aunque se desconoce la cantidad exacta de unidades desplegadas, se estima que cada aeronave tiene un costo cercano a los 50 millones de dólares. Conocidos internamente como «cazadores-asesinos», los MQ-9 Reaper están equipados para ejecutar ataques de precisión, realizar seguimiento con cámaras térmicas e interceptar comunicaciones electrónicas.
El movimiento forma parte de la Operación «Southern Spear», lanzada en noviembre de 2025 por el secretario de Guerra, Pete Hegseth. En el marco de esta estrategia, las fuerzas armadas estadounidenses han realizado intervenciones contra embarcaciones en el Caribe y el Pacífico oriental bajo señalamientos de supuestos vínculos con el tráfico de drogas.












