Las autoridades de Corea del Sur abrieron una investigación formal tras una serie de ciberataques contra el sector financiero del país, los cuales provocaron la filtración de datos personales de más de 67 mil 000 clientes.
Para esclarecer los hechos, el Gobierno conformó un equipo especial de 28 integrantes centrado en entidades como Hana Bank, KB Kookmin, Shinhan y Yegaram Saving Bank, siendo esta última la más afectada con alrededor de 44 mil usuarios vulnerados.
Durante las pesquisas preliminares, los investigadores detectaron en uno de los servidores atacados rastros asociados al agente de inteligencia artificial chino Artex AI. Ante este escenario, la primera ministra Han Seong-sook advirtió sobre la gravedad de la situación al señalar que el uso de estas tecnologías en estafas podría derivar en daños secundarios severos, por lo que exigió una reforma integral en los sistemas de protección de información del país asiático.
El incidente ocurre mientras las instituciones afectadas destinaron importantes recursos en ciberseguridad y cumplen con certificaciones de primer nivel, lo que encendió las alertas gubernamentales. Asimismo, las autoridades indagan si los ciberdelincuentes operaron desde el extranjero, un panorama que coincide temporalmente con reportes similares de hackeos y ataques de ransomware registrados recientemente en Japón.












