La compañía tecnológica OpenAI anunció la integración de marcas de agua invisibles en los contenidos redactados por sus herramientas ChatGPT y Codex, medida orientada a acatar los lineamientos de la Ley de Inteligencia Artificial de la Unión Europea.
La firma estadounidense precisó que la actualización se desplegará de forma progresiva entre las cuentas registradas en territorio europeo. Por su parte, los desarrolladores que utilizan la interfaz de programación de aplicaciones (API) a nivel global contarán con la opción de activar o desactivar la funcionalidad según sus parámetros operativos de transparencia.
La innovación tecnológica, denominada textGrain, introduce una marca estadística imperceptible en la secuencia sintáctica y léxica del mensaje. Esta huella permite que un sistema automatizado de verificación evalúe si el material fue producido por los modelos de lenguaje de la organización.
No obstante, la empresa aclaró que el detector de marcas estará reservado para organismos de investigación especializados, reconociendo que el margen de precisión puede verse alterado cuando el texto es sometido a traducciones, reescrituras o ediciones profundas.
««Durante las próximas semanas incorporaremos la marca de agua de texto en todos los planes para la UE, como parte de nuestro marco de trazabilidad de contenidos»», informó OpenAI respecto al ajuste en ChatGPT.
Con esta implementación, la desarrolladora busca adaptarse al marco legal que exige mayor claridad en la identificación de contenidos sintéticos sin modificar el rendimiento ni las capacidades creativas de sus modelos.












