Frente a las medidas de regulación de dispositivos móviles impulsadas a nivel federal en instituciones públicas, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) definió una postura alejada de la prohibición, apostando por un uso formativo de la tecnología en sus aulas.
Durante una sesión extraordinaria encabezada por el rector Leonardo Lomelí Vanegas, la institución resolvió que cualquier directriz al respecto debe cimentarse estrictamente en evidencia científica, priorizando una perspectiva reflexiva, crítica y responsable dentro de la comunidad estudiantil.
Como parte de los acuerdos adoptados, el Consejo Coordinador de Inteligencia Artificial de la UNAM respaldó la autoridad pedagógica del cuerpo docente y avaló de manera formal la creación de un subcomité especializado en inteligencia artificial.
La casa de estudios ordenó la elaboración de un diagnóstico integral para evaluar el impacto de los teléfonos inteligentes y las herramientas tecnológicas en todos sus niveles educativos, al tiempo que fortalecerá la capacitación de los profesores para integrar estos recursos de manera ética.












