El Ministerio de Asuntos Exteriores de la Federación Rusa anunció que sus fuerzas armadas continuarán ejecutando bombardeos sistemáticos contra la capital de Ucrania y diversas ciudades de ese país en represalia por las incursiones ucranianas en su territorio.
A través de un comunicado oficial, el gobierno ruso advirtió a los ciudadanos extranjeros y al personal diplomático acreditado sobre la necesidad urgente de abandonar la región, deslindandose de las consecuencias para quienes omitan el aviso.
La declaración ocurre tras la intensificación de las ofensivas aéreas sobre Kyiv, donde proyectiles rusos alcanzaron infraestructura estratégica como un puente sobre el río Dniéper a las puertas del invierno.
Pese al constante impacto sobre la red de transportes y suministros de los tres millones de habitantes de la capital ucraniana, Moscú sostuvo que sus objetivos se limitan a instalaciones militares, atribuyendo el escalamiento del conflicto a los ataques con drones contra sus refinerías petroleras y zonas fronterizas.












