El presidente Volodymyr Zelenski anunció que Ucrania redoblará las incursiones estratégicas contra refinerías de petróleo en territorio ruso como respuesta directa a la escalada de bombardeos lanzados por Moscú contra la infraestructura civil de la capital.
De acuerdo con información obtenida por los servicios de inteligencia ucranianos, el Kremlin aprobó una nueva doctrina táctica orientada a destruir la logística vial, escuelas, hospitales y redes energéticas de Kyiv para forzar la evacuación masiva de la población civil antes de la llegada del invierno.
El mandatario ucraniano precisó que la contraofensiva se enfocará estrictamente en asfixiar los ingresos económicos que financian la maquinaria de guerra rusa y aclaró que sus fuerzas armadas no ejecutarán ataques indiscriminados contra la población civil.
Paralelamente, Zelenski reportó que la operación militar «Vivaldi» recuperó 140 kilómetros cuadrados en la región del Donbás, en un momento donde las conversaciones diplomáticas impulsadas por Estados Unidos permanecen estancadas ante la negativa de Moscú para negociar un alto el fuego energético.












