Las fuerzas armadas gubernamentales y grupos rebeldes protagonizaron una nueva serie de enfrentamientos en diversas regiones del país, intensificando una crisis bélica que amenaza la estabilidad del Cuerno de África. Informes difundidos por la agencia *EFE confirman que los combates de las últimas horas se concentraron en puntos estratégicos de control territorial, provocando el desplazamiento forzado de miles de civiles y el colapso de las rutas de suministros esenciales.
Organismos internacionales y grupos de derechos humanos expresaron su profunda preocupación ante el incremento del uso de artillería pesada en zonas pobladas, lo que ha dejado un saldo preliminar de decenas de víctimas y el daño severo a la infraestructura básica.
En respuesta al deterioro del escenario en el terreno, la comunidad internacional ha renovado los llamados urgentes a un alto el fuego inmediato y al establecimiento de corredores de ayuda humanitaria. Sin embargo, ambas partes en pugna mantienen sus posturas militares, prolongando el estado de emergencia y complicando la vía diplomática para pacificar la nación.












