El Servicio de Guardacostas de Estados Unidos interceptó e incautó el carguero ‘Grace’ tras acusar a la embarcación de transportar combustible hacia Cuba de manera ilegal. Las autoridades estadounidenses fundamentaron el operativo en la violación de las sanciones económicas y restricciones marítimas vigentes impuestas por Washington sobre el suministro de derivados del petróleo a la isla caribeña.
La operación de abordaje y aseguramiento del buque se ejecutó en aguas internacionales, según el reporte difundido por las agencias de seguridad marítima. Tras la intervención del guardacostas, el carguero fue redirigido bajo custodia federal hacia un puerto estadounidense para iniciar las diligencias judiciales correspondientes e inspeccionar el cargamento.
Este aseguramiento de hidrocarburos intensifica la presión sobre la logística energética cubana, que enfrenta severos desabastos de combustible para su sistema eléctrico nacional. Se prevé que el Departamento de Justicia de Estados Unidos inicie un proceso formal de decomiso del buque y la carga, mientras que las autoridades de La Habana monitorean el impacto del incidente en el suministro local.












