Publicidad

El Fondo Monetario Internacional (FMI) aprobó la segunda y tercera revisión del programa económico con El Salvador, lo que permitirá al gobierno de Nayib Bukele recibir de inmediato 138 millones de dólares.

El desembolso, equivalente a 101.96 millones de Derechos Especiales de Giro, forma parte del acuerdo de 40 meses por 1,400 millones de dólares aprobado en febrero de 2025. El financiamiento busca fortalecer las finanzas públicas, las reservas externas y la estabilidad financiera del país.

La decisión es relevante porque el acceso a los recursos está condicionado al cumplimiento de metas económicas y reformas acordadas con el organismo. En su evaluación más reciente, el FMI destacó que la actividad económica salvadoreña superó las expectativas, que avanzó la consolidación fiscal y que las metas de reservas y liquidez fueron cumplidas con margen.

¿Qué hizo El Salvador?

Entre los avances señalados por el Fondo están el fortalecimiento de la transparencia fiscal, reformas en el sector financiero y medidas para reducir la participación del Estado en actividades relacionadas con Bitcoin.

Uno de los cambios más relevantes fue la transferencia de la propiedad mayoritaria y el control operativo de la billetera gubernamental Chivo a un operador privado. El gobierno también proporcionó documentación para acreditar que la acumulación de Bitcoin registrada desde la primera revisión provino de donaciones privadas y no de recursos públicos.

Sin embargo, el FMI también reconoció incumplimientos en algunos criterios de desempeño, incluido uno relacionado con la acumulación de Bitcoin, aunque concedió dispensas tras considerar las medidas correctivas adoptadas. El organismo reiteró que no prevé nuevas compras de Bitcoin por parte del gobierno, salvo donaciones documentadas.

El programa mantiene además pendientes las reformas de pensiones y del servicio civil, junto con medidas para fortalecer la sostenibilidad fiscal, la transparencia y la regulación de activos digitales.

Para El Salvador, el nuevo desembolso representa recursos adicionales y una señal de continuidad del programa con el FMI, aunque también mantiene compromisos de reforma que serán evaluados en las siguientes revisiones.