Estados Unidos pidió a países europeos liberar reservas estratégicas de diésel para aumentar la oferta y contener los precios, en medio de una creciente presión sobre el mercado mundial de combustibles.
La administración de Donald Trump ha planteado específicamente a Alemania y Francia reducir sus existencias de emergencia. Según fuentes citadas por Reuters, Washington habría solicitado a la Unión Europea liberar hasta 120 millones de barriles durante los próximos seis meses. A cambio, Estados Unidos analiza restringir sus propias exportaciones de diésel si Europa no actúa.
La presión ocurre mientras el mercado enfrenta una menor disponibilidad de combustibles refinados. La Agencia Internacional de Energía señala que las exportaciones marítimas de diésel y gasóleo de Rusia y Medio Oriente han disminuido considerablemente por los ataques a refinerías rusas y las interrupciones provocadas por el conflicto en Medio Oriente.
La Unión Europea confirmó que sus reservas de emergencia permanecen en niveles altos y disponibles ante una eventual disrupción, aunque reconoció que los precios del diésel siguen elevados.
Además, datos de la Administración de Información Energética de Estados Unidos muestran que sus exportaciones de combustibles destilados aumentaron a 1.529 millones de barriles diarios durante la semana terminada el 25 de septiembre.
El objetivo de liberar reservas sería aumentar temporalmente la oferta internacional y moderar los precios, aunque todavía no existe una decisión europea definitiva sobre cuánto combustible podría llegar al mercado.










