El boxeador tapatío Saúl «Canelo» Álvarez confirmó que el final de su carrera profesional está cerca y que su gran deseo es colgar los guantes en suelo mexicano. En una entrevista concedida a la cadena ESPN, el peleador reveló que calcula realizar de cuatro a cinco combates más antes de dar el paso definitivo al retiro. Álvarez dejó en claro que ya no tiene nada que demostrar en el deporte y que ahora busca cerrar con broche de oro su legado.
La revelación surgió luego de que el púgil asistiera como aficionado a apoyar a la Selección Mexicana en el emblemático Coloso de Santa Úrsula durante el Mundial. Canelo compartió que la vibra e historia del histórico recinto, famoso por ser tres veces mundialista, lo inspiraron profundamente a imaginarse sobre el cuadrilátero en ese mismo escenario. Ese momento sirvió como detonante para visualizar una noche de despedida multitudinaria ante la afición de su país.
La posibilidad de organizar esta gran función ha ido más allá de un simple deseo, pues el pugilista confirmó que entabló contacto directo con el empresario Emilio Azcárraga. Ambos mantuvieron una reunión virtual por Zoom para analizar los aspectos logísticos y la viabilidad de realizar una función de boxeo de esta magnitud en el Estadio Azteca. El proyecto evoca la histórica velada que abarrotó el inmueble con Julio César Chávez en la década de los noventa.
Aunque aún no existen fechas exactas ni un rival definido para dicha función, la ventana tentativa para este acontecimiento se perfila hacia el cierre de sus últimos contratos profesionales. Por el momento, Álvarez continúa enfocado en sus compromisos programados a nivel internacional, pero con la firme convicción de regalarle a México una última noche memorable en el recinto más importante de la nación.










