Las reservas comerciales de combustibles en Estados Unidos registraron una contracción durante la última semana de septiembre de 2026, según datos oficiales difundidos por la Administración de Información Energética (EIA). El descenso en los inventarios ocurre en medio de un escenario de volatilidad en los mercados energéticos, acentuado por la falta de avances en las negociaciones para poner fin al conflicto armado con Irán.
De acuerdo con el informe técnico de la EIA, los inventarios de gasolina retrocedieron en 1,7 millones de barriles, ubicando el volumen total almacenado en 204,3 millones de barriles al cierre de la semana finalizada el 25 de septiembre. Por su parte, las existencias de destilados —rubro que abarca el diésel y el combustible para calefacción— cayeron en 2,3 millones de barriles, situándose en un nivel de 105,2 millones de barriles.
La agencia gubernamental advirtió que el volumen actual de ambos carburantes permanece por debajo de la media de los últimos cinco años para este periodo. La disminución en los niveles de almacenamiento presiona la oferta en el mercado estadounidense, elevando las alertas sobre el comportamiento de los precios finales al consumidor frente a la incertidumbre sobre el suministro global de crudo y sus derivados.







