Un tribunal federal de Estados Unidos concedió una suspensión temporal de última hora a la ejecución de Christa Pike, la única mujer en el corredor de la muerte de Tennessee, quien tenía programada su inyección letal. A pesar de la medida cautelar dictada, la defensa jurídica advirtió que el proceso aún podría llevarse a cabo durante el mismo día, debido a que el estado recurrió de inmediato ante la Corte Suprema para revocar la resolución.
La pausa judicial fue emitida para dar tiempo a los tribunales de evaluar nuevos argumentos presentados por los abogados de Pike, quienes alegaron una representación legal ineficaz en el juicio original por no haber considerado adecuadamente los graves antecedentes de abuso infantil sufridos por la acusada. La orden judicial frena provisionalmente el procedimiento previsto en el penal de máxima seguridad de Riverbend, en Nashville.
Por su parte, la oficina del fiscal general de Tennessee manifestó su intención de seguir defendiendo la ejecución de la sentencia dictada legalmente, mientras las instancias judiciales determinan el futuro del caso. Previamente, el gobernador Bill Lee había rechazado la petición de clemencia solicitada por la defensa, despejando el camino para que el proceso avanzara hasta esta instancia.







