El primer ministro británico, Andy Burnham, afirmó que existen «sólidos indicios» que apuntan a la implicación de Irán en el supuesto ataque terrorista frustrado cerca de la base de Fairford, recinto militar operado conjuntamente con las fuerzas armadas de Estados Unidos.
Las declaraciones se producen en el marco de las investigaciones policiales por la detención de cinco jóvenes en las inmediaciones de la instalación estratégica, luego de que vecinos y uno de los propios sospechosos alertaran a las autoridades a través de llamadas de emergencia.
A pesar de que la Policía Antiterrorista otorgó la libertad bajo fianza a los implicados tras descartar la presencia de explosivos, el jefe de Gobierno rechazó las críticas sobre el manejo del caso y descartó fallas en los protocolos de seguridad nacional.
«Las autoridades tienen esta situación bajo control total e integral», enfatizó Andy Burnham al ser cuestionado sobre el estado de la investigación en el Reino Unido.
Por su parte, la representación diplomática iraní en suelo británico negó de manera tajante cualquier vínculo con el incidente, mientras los servicios de inteligencia continúan deslindando responsabilidades sobre la posible vinculación de los sospechosos con actores extranjeros.







