La compañía alemana BMW presentó este miércoles un plan de reestructuración enfocado en la inteligencia artificial, la reducción de cargos directivos y el lanzamiento de dos nuevos vehículos. Con esta estrategia, la firma busca recuperar la confianza de los mercados financieros tras registrar una serie de advertencias sobre sus beneficios económicos y un desplome significativo en el valor de sus acciones.
El sector automotriz en Europa atraviesa un escenario adverso marcado por la debilidad en la demanda, la presión competitiva procedente de China y los aranceles impuestos por Estados Unidos. En este contexto, la imagen de estabilidad de BMW se fracturó el pasado mes de junio al emitir su tercera advertencia de beneficios en poco más de tres años, impulsada principalmente por sus deficientes resultados comerciales en territorio chino.
Como respuesta a la crisis, la empresa automotriz implementará un programa de despidos que afectará a aproximadamente 8 mil trabajadores en Alemania. De este modo, BMW se alinea con las medidas de reducción de costos adoptadas previamente por sus competidores directos, Volkswagen y Mercedes-Benz.







