La National Football League (NFL) ha puesto en marcha un ajuste de emergencia en los precios de los boletos para el partido entre Indianapolis Colts y Washington Commanders en el Tottenham Hotspur Stadium. Las entradas remanentes cayeron a una tarifa mínima de 79 libras esterlinas (aproximadamente 105 dólares). La directiva de la liga busca asegurar el lleno en el recinto inglés y prevenir que la asistencia caiga por debajo de los 60,000 espectadores, cifra que constituiría un mínimo histórico en dicho escenario.
El desplome tarifario se observa directamente en Ticketmaster, afectando a varias categorías de asientos. Localidades de la grada alta que alcanzaron hasta 245 libras durante la preventa del verano disminuyeron paulatinamente a 115 libras en agosto hasta llegar al costo de remate a días del encuentro. Adicionalmente, la liga activó promociones con un 50% de descuento dirigidas a estudiantes universitarios mediante acuerdos con la plataforma UniDays.
La estrategia comercial provocó una ola de descontento entre los aficionados británicos que pagaron el costo original durante la preventa inicial. Seguidores y especialistas manifestaron su molestia en plataformas digitales ante la devaluación de los boletos contiguos a sus zonas. Analistas del sector deportivo atribuyen la baja respuesta a una combinación de factores, entre ellos el aumento tarifario respecto a años anteriores y la cancelación del programa de abonos de temporada.
Asimismo, la saturación del calendario internacional ha dispersado el interés del público en Europa. En la campaña 2026, la NFL agendó encuentros oficiales en ciudades como París, Madrid y Múnich, además de la capital británica. A pesar de la lenta comercialización del duelo Colts vs Commanders, la taquilla londinense demostró solidez en otros choques de mayor perfil, como el Philadelphia Eagles contra Jacksonville Jaguars, cuyas localidades se agotaron rápidamente.







