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El Servicio Forestal de Estados Unidos implementará restricciones de acceso por más de dos años en diversas áreas de Arizona debido a la construcción del muro en la frontera con México. La medida, que comenzará a la medianoche del próximo lunes y se extenderá hasta el 20 de enero de 2029, fue justificada por la agencia bajo argumentos de salud y seguridad pública.

Los cierres impactarán de manera directa la zona de Nogales, una ciudad situada en los límites con el estado mexicano de Sonora y rodeada de reservas naturales. Ante esta disposición, la congresista demócrata por Arizona, Adelita Grijalva, expresó su rechazo categórico debido a la falta de consulta pública previa.

La representante calificó la medida como innecesaria y preocupante, advirtiendo sobre el daño irreversible a ecosistemas sensibles y a una biodiversidad de clase mundial. Asimismo, recordó antecedentes de afectaciones ambientales y la profanación de sitios sagrados, como el daño registrado en mayo pasado a un yacimiento arqueológico de mil años de antigüedad conocido como Las Playas Intaglio, en territorio de la Nación Tohono O’odham.

Para garantizar el cumplimiento de la disposición, el Servicio Forestal fijó sanciones severas que incluyen multas de hasta 5 mil dólares para particulares y 10 mil dólares para organizaciones, además de posibles penas de prisión de hasta seis meses para los infractores. La normativa contempla excepciones exclusivamente para equipos de emergencia en servicio y cazadores con licencia que recuperen sus presas.