El Gobierno de Colombia solicitó formalmente al Fondo Monetario Internacional (FMI) iniciar una evaluación de su economía y abrir conversaciones para acordar un esquema de apoyo financiero, luego de calificar la situación actual de las finanzas públicas como la crisis fiscal más crítica de los últimos años.
Las autoridades del Ministerio de Hacienda confirmaron el acercamiento inicial mediante la solicitud de la revisión del Artículo IV, paso previo para explorar líneas de crédito que permitan refinanciar la deuda pública en mejores condiciones y aliviar la carga de intereses que presiona el presupuesto nacional. La solicitud ocurre en medio de advertencias oficiales sobre un déficit presupuestario persistente, exacerbado por el elevado saldo de la deuda estatal y el impacto económico derivado de la reconstrucción tras eventos climáticos y desastres naturales recientes.
El anuncio generó reacciones en el sector político e industrial. Mientras los gremios financieros sostienen que el respaldo del FMI funcionará como un ancla de confianza para los mercados internacionales, voceros de la oposición advirtieron sobre los riesgos de condicionalidad e incremento del costo social que suelen acompañar a los programas de ajuste fiscal del organismo multilateral.







