El juez estadounidense William Sullivan programó una nueva audiencia judicial para el próximo 2 de noviembre en el caso de Lindsay Clancy, la exenfermera acusada del asesinato de sus tres hijos en enero de 2023 en Duxbury, Massachusetts, con el fin de evaluar la posible desestimación de los cargos y otras mociones pendientes.
Durante una vista reciente, la defensa solicitó desestimar las acusaciones por homicidio argumentando insuficiencia probatoria tras la anulación del juicio anterior el pasado 4 de septiembre, luego de que el jurado no alcanzara un veredicto unánime debido a la postura discrepante de uno de sus integrantes, a quien los abogados pidieron investigar.
Por su parte, la fiscalía adjunta del condado de Plymouth, Shanan Buckingham, sostuvo que existen múltiples evidencias incriminatorias, como registros de cámaras y muestras de ADN, mientras que el abogado defensor Kevin Reddington criticó las declaraciones de actores políticos sobre el proceso y el estado mental de su clientela.
Clancy, de 36 años y actualmente internada en un centro psiquiátrico tras quedar parcialmente paralizada al intentar suicidarse, admite haber causado la muerte de los menores, pero se declaró no culpable bajo el argumento de haber sufrido un episodio de psicosis derivado de una depresión posparto.







