El papa León XIV afirmó que la Iglesia católica tiene «una responsabilidad particular» en acompañar a las víctimas de abusos sexuales y ayudarlas a encontrar un proceso de sanación. Durante la conferencia de prensa a bordo del avión de regreso de su viaje a Francia, el pontífice abordó el impacto que estos crímenes tienen en las personas y reconoció que, en ocasiones, ciertas estructuras eclesiásticas actuaron de forma abusiva como sistema.
En su encuentro con víctimas en el santuario de Lourdes, el Santo Padre les pidió apoyo para transmitir la disponibilidad institucional de escuchar a los afectados y reconocer el profundo dolor causado en sus vidas. Asimismo, defendió la postura eclesiástica sobre la laicidad del Estado y el debate sobre la eutanasia en Europa, argumentando que la aplicación de la doctrina social y la defensa de la vida no constituyen una injerencia política, sino la enseñanza del Evangelio.
El pontífice reiteró el compromiso de la Iglesia de acompañar a los enfermos y personas en situación de vulnerabilidad, enfatizando que la fe ofrece un sentido profundo al sentido de la vida frente al sufrimiento. Con estas declaraciones, el vaticano busca ratificar su postura de apertura, transparencia y respaldo a las víctimas en la etapa posterior a su visita apostólica.







