Ocho infantes de Marina de Estados Unidos resultaron heridos hace dos semanas tras el impacto de un misil de crucero iraní contra la embarcación en la que operaban en el estrecho de Ormuz, según confirmaron altos funcionarios estadounidenses a la cadena NBC News.
A pesar de la gravedad del ataque en una de las rutas marítimas más vigiladas y disputadas del mundo, las fuentes oficiales señalaron que los militares no sufrieron lesiones de gravedad. No obstante, requirieron atención médica debido a inhalación de humo y posibles lesiones cerebrales traumáticas (TBI), un diagnóstico frecuente en detonaciones de alta intensidad debido a la onda expansiva.
El incidente subraya las tensiones latentes y el riesgo constante para las fuerzas navales desplegadas en la región del golfo Pérsico y el estrecho de Ormuz, un punto estratégico clave para el tránsito mundial de petróleo y el comercio internacional. Las autoridades militares continúan evaluando los daños en la embarcación y el alcance de las operaciones tras el ataque.







