El exgobernador de Baja California, Ernesto Ruffo Appel, abandonó el Centro Federal de Readaptación Social Número 1, El Altiplano, luego de que el 25 de septiembre la autoridad judicial le otorgara la prisión domiciliaria por razones de salud para afrontar su proceso penal en la ciudad de Ensenada.
El exmandatario salió del penal de máxima seguridad escoltado por un operativo de la Guardia Nacional, corporación responsable de realizar su traslado terrestre hacia su domicilio particular y de mantener su custodia permanente una vez que arribe a la localidad bajacaliforniana.
Su aprehensión ocurrió tras las imputaciones formuladas por la Fiscalía General de la República por los delitos de delincuencia organizada y contrabando de hidrocarburos, esquema conocido popularmente como huachicol fiscal.
«Las investigaciones de la FGR señalan a Ernesto Ruffo Appel como presunto integrante y articulador de una red dedicada al ingreso ilegal de combustible y evasión fiscal ligada a la empresa Ingemar S.A. de C.V.», detallaron los informes del caso.
Las autoridades judiciales precisaron que el ajuste en la medida cautelar no implica la exoneración ni el cierre de la causa penal, por lo que la investigación formal del Ministerio Público de la Federación continuará su curso legal mientras el imputado permanece en su residencia.








