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La tarjeta coleccionable única Topps Chrome Update NBA Debut Patch Auto 1-of-1 del novato de los Dallas Mavericks, Cooper Flagg, se vendió por la cifra récord de 8.04 millones de dólares en la subasta Premier de Fanatics Collect. Esta transacción convirtió a la pieza en la tarjeta de baloncesto de un solo jugador más cara de la historia y en la quinta tarjeta deportiva más costosa de todos los tiempos en ventas públicas, superando registros de leyendas como Honus Wagner.

La valiosa reliquia incluye el parche oficial de tela autenticado que Flagg portó en la manga de su camiseta durante su debut oficial en la NBA el 22 de octubre de 2025 frente a los San Antonio Spurs. La historia detrás de su hallazgo es impresionante, ya que fue obtenida por el coleccionista Jason Williams tras invertir apenas 515 dólares para comprar un lugar en una apertura de cajas (break) transmitida en vivo por la tienda Rhody Breakers.

A pesar del entusiasmo del mercado, analistas deportivos de OutKick cuestionan si una inversión de tal magnitud resulta prudente a largo plazo para un atleta que apenas comienza su trayectoria profesional. Especialistas señalan que para justificar semejante desembolso, el jugador deberá consolidarse como un ícono generacional ganando múltiples premios MVP y campeonatos, sugiriendo que montos similares ofrecen mayor seguridad en figuras consagradas como Michael Jordan, LeBron James, Stephen Curry o Mickey Mantle.

Por su parte, el propio Cooper Flagg reaccionó con humor a la noticia al declarar en un video difundido por los Mavericks, mientras estaba conectado a un polígrafo, que el cromo vale «más de 8 millones de dólares». El evento marcó un hito sin precedentes para la industria de los parches de debut, donde otros novatos como Dylan Harper (2.88 millones de dólares) y Kon Knueppel (2.34 millones de dólares) también alcanzaron cifras astronómicas en la misma subasta.