La Corte Suprema de los Estados Unidos dictaminó este viernes que los estados están facultados para utilizar el sistema federal de verificación de datos con el fin de revisar los registros electorales, otorgando un triunfo político a Donald Trump en su impulso por limitar el voto exclusivamente a ciudadanos comprobados.
El fallo enfatizó que las autoridades locales pueden recurrir al programa Verificación Sistemática de Extranjeros para la Obtención de Beneficios (SAVE) para efectuar revisiones individualizadas sobre la ciudadanía de votantes a medida que se aproximan las elecciones, aclarando que la legislación federal prohíbe las purgas masivas inmediatas al día de la votación.
La resolución judicial se aprobó con una mayoría de seis votos de los magistrados conservadores frente al disenso de los tres integrantes del ala liberal. La determinación revoca las decisiones de instancias inferiores, entre ellas la resolución de la jueza federal de distrito Sparkle L. Ssozi, quien en junio declaró que el programa violaba el derecho a la privacidad.
«La plataforma SAVE fue creada en 1986 para validar programas sociales, pero sus capacidades se ampliaron para realizar búsquedas mediante números de seguro social», detalló el antecedente del caso.
A pesar de que las cortes de apelación previas mantuvieron el freno legal al calificar la medida como un riesgo a la privacidad de los votantes estadounidenses, la Corte Suprema levantó las restricciones y permitió a los funcionarios validar la elegibilidad en los padrones electorales estatales.








