El tenista español Carlos Alcaraz solicitó formalmente a los organizadores de los torneos de Grand Slam poner fin a los partidos que se extienden hasta altas horas de la madrugada. La firme petición del siete veces campeón de torneos majors surgió tras finalizar su participación en el Abierto de Estados Unidos en un agotador encuentro de cuartos de final contra Ben Shelton, el cual concluyó a las 3:33 de la mañana. Este enfrentamiento se convirtió en el partido que más tarde ha terminado en toda la historia del torneo neoyorquino, tras una semana inaugural en la que otros tres juegos finalizaron después de las 2:00 a.m. y Venus Williams comenzó un duelo a las 12:13 a.m..
En declaraciones vertidas en Londres previo a la Copa Laver, Alcaraz calificó de excesivas las jornadas nocturnas y propuso modificar la programación para que los juegos concluyan a más tardar a las 23:00 horas. El deportista argumentó que los horarios desmedidos no solo perjudican el descanso de los atletas, sino que afectan directamente la experiencia del público. Según explicó el español, si los encuentros estelares se disputaran más temprano, las gradas estarían completamente llenas de aficionados para disfrutar del espectáculo deportivo.
Ante el reclamo del tenista, la Asociación de Tenis de Estados Unidos (USTA) manifestó que evaluará alternativas para ajustar la programación de los partidos en futuras ediciones. La postura de Alcaraz coincide con las medidas ya adoptadas en otros torneos principales, como Wimbledon, que aplica un toque de queda local suspendiendo la actividad a las 23:00 horas, y el Abierto de Francia, que restringe las sesiones nocturnas a un solo juego por jornada.
Esta exigencia se suma a un debate de mayor escala entre los tenistas profesionales respecto al sobrecargado calendario competitivo y las condiciones laborales. En ese sentido, la leyenda del tenis Andre Agassi respaldó la necesidad de reformas al solicitar un periodo de descanso garantizado al cierre de la temporada, destacando que tanto los atletas como los aficionados se verían beneficiados si los competidores pueden rendir siempre en su mejor nivel.








