El Consejo de Seguridad de la ONU emitió una condena enérgica frente a la intensificación de las agresiones registradas contra el reino de Arabia Saudita por parte del grupo rebelde hutí de Yemen, las cuales han afectado a instalaciones energéticas y vías marítimas comerciales.
Durante los últimos meses, la milicia proiraní ha implementado un bloqueo naval mediante agresiones dirigidas hacia buques petroleros que transitan por la franja del mar Rojo, afectando la logística de exportación de hidrocarburos e incidiendo en la fluctuación de los precios internacionales de la energía.
El pronunciamiento oficial, presentado por la presidencia rotativa a cargo del representante diplomático francés Jérôme Bonnafont, instó a las partes en conflicto a conducirse bajo las normas de la Convención sobre el Derecho del Mar para garantizar la libertad de navegación comercial.
«Exigimos el cese inmediato de las hostilidades y de las operaciones militares que amenazan a la población civil y a las instalaciones energéticas de la región», declaró la presidencia del Consejo de Seguridad de la ONU.
El organismo internacional concluyó que las acciones del grupo yemení representan una amenaza latente para la seguridad de las rutas marítimas internacionales, reiterando el llamado a suspender las incursiones armadas de forma inmediata.








