El gobierno de Donald Trump suspendió temporalmente los planes para realizar ataques aéreos contra los cárteles de la droga en territorio mexicano, debido a la proximidad de alcanzar un acuerdo comercial entre ambas naciones, reveló The New York Times citando a un funcionario estadounidense, dos mexicanos y un exfuncionario del Pentágono. La medida trasciende luego de un año de tensiones bilaterales derivadas de las amenazas iniciales del mandatario republicano para frenar la migración y el narcotráfico en la frontera de 2 mil millas que comparten ambos países.
Aunque la administración de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, realiza acciones para contener el tráfico de fentanilo, durante la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Trump calificó a México como el «epicentro de la violencia de los cárteles» y exigió recuperar el control del territorio frente a delegados mexicanos como el canciller Roberto Velasco y Héctor Vasconcelos, representante ante dicho organismo.
Asimismo, acusó a funcionarios de cooperar con el crimen organizado, mientras la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York mantiene una solicitud de detención urgente con fines de extradición contra el gobernador morenista de Sinaloa, el senador Enrique Inzunza, el alcalde con licencia de Culiacán, Juan de Dios Gámez Mendívil, y siete personas más por delitos de conspiración para importar narcóticos, corrupción y posesión de armas de fuego.
En este contexto, la administración estadounidense elevó a 21 los grupos criminales de América Latina y el Caribe designados como organizaciones terroristas extranjeras, coincidiendo con la gira del secretario de Estado Marco Rubio por Colombia, Ecuador y Perú. México encabeza la lista regional con ocho agrupaciones señaladas, destacando el Cártel de Sinaloa y el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) como los mayores traficantes de fentanilo hacia Estados Unidos, lo que mantiene la presión sobre el gobierno mexicano para evitar acciones militares unilaterales.








