El presidente de Francia, Emmanuel Macron, calificó como «catastrófica» una potencial restricción a las exportaciones de diésel por parte de Estados Unidos, advirtiendo sobre el severo impacto económico y energético que ocasionaría en Europa. Durante una intervención pública, el mandatario francés reaccionó con dureza ante la posibilidad de que Washington adopte medidas proteccionistas en el mercado de hidrocarburos, señalando que la disponibilidad de combustible estadounidense resulta crítica para la estabilidad del continente.
En sus declaraciones, Macron apuntó directamente contra la volatilidad política en Washington y el retorno de políticas proteccionistas asociadas a la administración estadounidense. «Nunca se tienen garantías con Donald Trump. Nunca», enfatizó el líder francés al referirse a la previsibilidad de los acuerdos comerciales y energéticos bilaterales, instando a la Unión Europea a reforzar de inmediato su autonomía estratégica y diversificar sus fuentes de suministro.
Las palabras de Macron reflejan la creciente inquietud entre los socios europeos ante giros intempestivos en las políticas de exportación de la Casa Blanca. Portavoces de la Comisión Europea coincidieron en la urgencia de salvaguardar las cadenas de suministro estratégico para evitar desabastecimientos e incrementos descontrolados en los costes de la energía.








