La Junta de Gobierno del Banco de México (Banxico) decidió conservar sin modificaciones la tasa de interés de referencia en un nivel de 6.50%, cumpliendo así con las expectativas generalizadas de los analistas financieros e hilando su tercera pausa consecutiva en la materia.
Este movimiento monetario se formalizó pocas horas después de que el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) diera a conocer el informe inflacionario correspondiente a la primera quincena de septiembre de 2026, periodo en el cual el índice general experimentó una aceleración para ubicarse en 3.42%, impulsado fundamentalmente por el encarecimiento estacional de las colegiaturas y del jitomate.
Asimismo, la resolución de la banca central ocurre tras el movimiento ejecutado la semana pasada por la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos, la cual incrementó en 25 puntos base los tipos de interés para situarlos en un rango del 3.75% al 4%. A pesar de dicho contexto externo, firmas especializadas como Valmex Casa de Bolsa habían anticipado que Banxico preservaría su postura, argumentando que el repunte inflacionario responde a efectos estacionales de base de comparación en el sector agropecuario.
Los especialistas subrayaron que el componente subyacente de la inflación —indicador que excluye la volatilidad de energéticos y alimentos frescos— mantiene una trayectoria descendente, lo que afianza la estabilidad interna pese a la persistente resistencia a la baja observada en el sector de servicios.








