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En el marco de su primera visita oficial a Estados Unidos en más de nueve años, el presidente de China, Xi Jinping, instó a EE. UU. a mantener una competencia sana y alejada del conflicto. Durante la ceremonia de bienvenida en la Casa Blanca, el mandatario asiático enfatizó que las dos potencias deben evitar cruzar la línea de la confrontación y apostar por la comunicación y la cooperación sincera.

Xi señaló que los intereses de ambas naciones se encuentran profundamente entrelazados y abogó por una relación basada en la carrera por superarse mutuamente y no en una lógica de suma cero. Asimismo, hizo un llamado a garantizar un trato justo para las empresas chinas en territorio estadounidense y destacó que tanto China como Estados Unidos comparten la responsabilidad de gestionar de manera segura el desarrollo de la inteligencia artificial bajo control humano.

Por su parte, el presidente estadounidense, Donald Trump, destacó la «amistad extraordinaria» construida con su homólogo desde 2016 y propuso trabajar de manera conjunta para forjar un futuro mejor. Trump recibió al líder chino en los jardines presidenciales con un protocolo especial, subrayando la relevancia estratégica de este encuentro.

La agenda bilateral se centra en consolidar una tregua comercial, levantar restricciones a la exportación de tierras raras y establecer mecanismos de prevención de crisis, incluyendo la posible creación de un canal directo de comunicación en materia tecnológica. Con este encuentro, ambos mandatarios buscan preservar un tono cordial y mantener abiertos los canales de diálogo frente a las disputas geopolíticas y comerciales globales.