Fuerzas militares de Pakistán habrían ejecutado una serie de ataques aéreos en Kandahar, la segunda metrópoli más importante y poblada de Afganistán. Las primeras informaciones apuntan a una incursión armada directa que golpeó varios puntos estratégicos de la ciudad afgana, en medio de un drástico deterioro de las relaciones de seguridad a lo largo de la frontera entre ambos países.
El bombardeo sobre Kandahar representa una grave escalada en el conflicto bilateral, al tratarse de un feudo político y de seguridad histórico dentro del territorio afgano. La acción militar paquistaní respondería a recientes escaramuzas fronterizas y enfrentamientos armados entre las tropas de Islamabad y las fuerzas de seguridad locales, elevando el riesgo de una confrontación a mayor escala en la región.
Organismos de emergencia y fuerzas locales evalúan los daños materiales y posibles víctimas civiles dejadas por la ofensiva aérea en la ciudad. La comunidad internacional y los gobiernos vecinos monitorean de cerca la situación ante el peligro de represalias militares inmediatas por parte de Afganistán y una desestabilización profunda en la frontera centroasiática.








