La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP) anunció la cancelación inmediata de un permiso especial que le permitía recibir regalos y fondos privados destinados a la atención de migrantes bajo su custodia. Esta regla, aprobada originalmente en 2022 durante la administración de Joe Biden, facultaba a las autoridades de seguridad para aceptar donaciones de organizaciones independientes para cubrir insumos básicos.
El comisionado de la agencia fronteriza, Rodney Scott, comunicó la decisión mediante un memorando interno tras descubrir la vigencia del protocolo y ordenar su revocación. Scott argumentó que la norma dejó de ser necesaria debido a la reducción sostenida en la llegada de personas a la frontera sur, por lo que las instalaciones de detención ya no requieren ayuda externa o aportes del sector privado para operar de forma regular.
Asimismo, la dirección del organismo fronterizo puntualizó que mantener esta medida resultaba incompatible con las prioridades actuales de control de inmigración e intensificación de la vigilancia. Con este ajuste operativo, el gobierno estadounidense centraliza el presupuesto del control fronterizo de manera exclusiva en los recursos asignados por el Congreso, poniendo fin a la recepción de insumos o recursos de origen privado.








