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Los ministros de Relaciones Exteriores de Polonia y Bielorrusia mantuvieron un encuentro bilateral en Nueva York, marcando el primer diálogo diplomático de este nivel entre ambas naciones en una década. La reunión cara a cara se dio en el marco de la Asamblea General de la ONU, en un esfuerzo por abordar la creciente crisis de seguridad en la frontera oriental de la Unión Europea y el impacto regional del conflicto armado en Ucrania.

Durante la sesión, el canciller polaco, Radosław Sikorski, fue enfático al exigir a las autoridades de Minsk que asuman responsabilidad y frenen el tránsito de drones y misiles rusos que violan el espacio aéreo de la región. La petición de Varsovia responde a las constantes incursiones de armamento y aeronaves no pilotadas enviadas por Moscú que atraviesan territorio bielorruso y amenazan la estabilidad e integridad territorial de las naciones vecinas integrantes de la OTAN.

El acercamiento diplomático entre Varsovia y Minsk representa un giro inédito en las relaciones bilaterales, caracterizadas por un prolongado distanciamiento debido al alineamiento del gobierno bielorruso con el Kremlin. Aunque la reunión no arrojó acuerdos formales inmediatos, la apertura del canal diplomático refleja la urgencia de los países centroeuropeos por reducir los riesgos de un incidente militar derivado de las incursiones aéreas rusas.