Al menos seis personas perdieron la vida y decenas resultaron heridas en una nueva jornada de bombardeos rusos en Ucrania, la cual coincidió con las conversaciones diplomáticas sobre la paz sostenidas entre el presidente estadounidense Donald Trump y su homólogo ucraniano, Volodymyr Zelenskyy.
En Kiev, un inusual ataque diurno con drones a reacción de alta velocidad —más difíciles de interceptar— dejó dos muertos y más de 30 heridos tras prolongarse por varias horas. El mandatario ucraniano denunció a través de sus redes sociales que Moscú continúa atacando deliberadamente objetivos civiles y críticos, incluyendo gasolineras, infraestructura ferroviaria, centros comerciales e instalaciones farmacéuticas. Por su parte, el alcalde de la capital, Vitali Klitschko, confirmó daños en un edificio de nueve plantas, almacenes y un centro de negocios.
De manera simultánea, las autoridades informaron sobre otro bombardeo aéreo en una localidad de la región oriental de Donetsk, situada en plena línea del frente, el cual cobró la vida de otras cuatro personas y dejó igual número de heridos.








