La Cámara de Diputados aprobó este martes, en votación general y particular, el dictamen de reforma constitucional que condiciona la postulación a la Presidencia de la República, gubernaturas estatales y la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México a la posesión exclusiva de la nacionalidad mexicana.
Con una votación de 334 a favor, 109 en contra y una abstención por parte de Morena y sus aliados, la iniciativa logró la mayoría calificada necesaria y fue remitida de inmediato al Senado de la República para su análisis y ratificación.
Durante la sesión, la discusión legislativa se prolongó por más de tres horas debido a la falta de acuerdos para compactar reservas, lo que generó un debate ríspido entre las distintas fuerzas políticas. Desde la tribuna, la oposición recriminó las prisas en el proceso legislativo, mientras que la bancada oficialista defendió la medida bajo argumentos históricos de soberanía nacional y prevención ante posibles conflictos de interés geopolítico.
El proyecto de enmienda modifica de manera directa los artículos 86, 116 y 122 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos. El articulado establece la prohibición absoluta para que cualquier aspirante o titular del Poder Ejecutivo federal y local mantenga o solicite una doble nacionalidad, además de restringir el derecho a invocar protecciones o lealtades ante gobiernos extranjeros durante el ejercicio del servicio público.








