Publicidad

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, alertó este martes sobre el resurgimiento de la injerencia extranjera en los procesos electorales de América Latina, advirtiendo que la democracia regional se encuentra nuevamente «en jaque» tras décadas de esfuerzo por consolidar la voluntad popular.

Durante su intervención en la Asamblea General de las Naciones Unidas, donde tradicionalmente abrió los debates como primer orador, el mandatario progresista fue enfático al señalar que «Brasil no cabe en el patio trasero de nadie». Asimismo, criticó las «tentaciones hegemónicas» ejercidas por la mayor potencia global —en clara alusión a Estados Unidos—, subrayando que el país y la región demandan socios con agendas de cooperación positiva en lugar de presiones externas.

En su discurso, considerado por el propio gobernante como el más crítico desde su primera participación en el organismo internacional en 2003, Lula también reprochó la «insensatez» de las superpotencias frente a las guerras actuales y cuestionó el persistente «inmovilismo» del Consejo de Seguridad.

«Las concesiones a ley del más fuerte pasaron de los límites», sentenció el líder brasileño, al tiempo que lanzó una advertencia sobre el peligro inminente de que las confrontaciones de carácter regional escalen hacia un conflicto global.