Las conversaciones entre Estados Unidos y China celebradas en Nueva York concluyeron con una propuesta estadounidense para crear un nuevo mecanismo de notificación sobre seguridad en inteligencia artificial, el cual será evaluado por el presidente Donald Trump y el líder chino, Xi Jinping, en su próxima cumbre.
Mientras el secretario del Tesoro, Scott Bessent, destacó la necesidad de pasar de la opacidad a una mayor transparencia entre ambas potencias, el comunicado oficial de la agencia Xinhua se limitó a señalar que se mantuvieron intercambios constructivos sobre comercio y tecnología, sin clarificar la postura de Pekín ante el nuevo foro.
El encuentro también sirvió para perfilar la puesta en marcha de la «Junta de Comercio» orientada a evaluar reducciones arancelarias en bienes no estratégicos y de baja sensibilidad, aunque persistieron temas sin resolver, como el flujo de minerales críticos y el cumplimiento de compromisos previos de compras agrícolas y de aeronaves.








