El juez Juan Carlos Peinado envió a juicio con un jurado popular a Begoña Gómez, esposa del presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, por los presuntos delitos de tráfico de influencias y malversación.
La resolución se emitió antes de que el magistrado se jubile esta semana, poniendo fin a una investigación de más de dos años originada por una querella del sindicato Manos Limpias. Aunque el juez investigó inicialmente cuatro cargos vinculados a su actividad en la Universidad Complutense de Madrid, la Audiencia Provincial redujo los señalamientos a tráfico de influencias y malversación, sobreseyendo la corrupción en los negocios y la apropiación indebida.
El magistrado ordenó revisar las últimas cinco declaraciones fiscales de la procesada para eventuales responsabilidades económicas y estableció la obligación de permanecer a disposición de la Audiencia Provincial de Madrid, instancia que fijará la fecha del juicio. En el proceso también está imputada su asesora, Cristina Álvarez, por malversación, mientras que las acusaciones populares reclaman una pena de 13 años de cárcel.
Por su parte, el Ejecutivo español condenó el fallo judicial y lo calificó como una instrucción arbitraria y una persecución política por motivos personales, reafirmando su confianza en la inocencia de la primera dama ante el jurado.








