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El presidente catarí del Paris Saint-Germain, Nasser Al-Khelaifi, se encuentra bajo investigación preliminar de las autoridades francesas por sospechas de conflicto de intereses. Las indagatorias, encabezadas por la Brigada Financiera Anti-Corrupción y la fiscalía de París, buscan determinar si el directivo incurrió en una toma ilegal de intereses al compaginar la presidencia del PSG y su lugar en el consejo de la Liga de Fútbol Profesional (LFP) con la dirección de la cadena beIN Sports.

Las pesquisas se centran en las negociaciones de julio de 2024 para la adjudicación de los derechos de transmisión televisiva de la Ligue 1, repartidos entre DAZN y beIN Sports. La justicia investiga si Al-Khelaifi ejerció presión sobre otros presidentes de clubes franceses para favorecer a su propio grupo mediático durante dicho proceso de licitación. El procedimiento judicial se puso en marcha tras una denuncia formal interpuesta por la organización anticorrupción Anticor.

Ante estos señalamientos, la defensa del empresario rechazó categóricamente cualquier conducta irregular. Su abogado aseguró que el dirigente ha actuado de manera independiente, imparcial y objetiva en todo momento desde que Qatar Sports Investments adquirió al club parisino en 2011.

Este caso se suma a otros frentes judiciales que ha enfrentado el dirigente en Francia, como la acusación formulada en febrero de 2025 por presunta complicidad en abuso de poder relacionada con la votación de accionistas en una empresa. Por otro lado, los cargos que enfrentaba por supuesta corrupción en las candidaturas del Mundial de Atletismo de Catar fueron anulados definitivamente en 2023 por el Tribunal de Casación francés al determinar que la justicia de ese país no tenía competencia para procesarlo.