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Los restos mortales localizados esta semana en el Gran Cañón corresponden a la última persona que continuaba desaparecida tras las inundaciones repentinas registradas a finales de agosto, de acuerdo con la confirmación emitida el jueves por la esposa del afectado.

El descubrimiento del cuerpo de Timothy Allen Smith elevó a tres el saldo total de víctimas fatales provocadas por las crecidas que devastaron el área de Phantom Ranch, ubicada en el fondo del cañón, y que además afectaron la infraestructura del acueducto que provee agua al borde sur.

Smith, de 53 años y originario de Star Valley (Wyoming), se desempeñaba como piloto. Su cuerpo fue recuperado el lunes en las inmediaciones de Crystal Rapids, sobre el cauce del río Colorado.

Previamente, los equipos de emergencia habían localizado los restos de sus dos acompañantes durante la expedición: Brent Rosenkranz, de 42 años, y John Giusti, de 46, ambos residentes de Granbury (Texas). Los tres hombres realizaban actividades de senderismo, pesca y campamento cuando fueron sorprendidos por el desbordamiento.