Más de 100 mil personas han sido desplazadas internamente en Yemen debido a una rápida escalada de hostilidades en la costa occidental, mientras que al menos 2 mil 400 cruzaron el Estrecho de Bab el Mandeb hacia Yibuti en cuestión de días.
Los combates en provincias como Al Hodeida, Taiz y Adén han obligado a las familias a huir precipitadamente, generando una profunda preocupación en la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados ante un posible éxodo masivo hacia Somalia y otras naciones vecinas.
La crisis impacta directamente en una zona marítima de vital importancia geopolítica y comercial. El Estrecho de Bab el Mandeb conecta el Mar Rojo con el Golfo de Adén, funcionando como un corredor estratégico para el transporte internacional y la logística humanitaria regional.
La Agencia de la ONU para los Refugiados advirtió que un agravamiento del conflicto le obligaría a desviar sus cargamentos por el cabo de Buena Esperanza, retrasando hasta 30 días la llegada de ayuda esencial para emergencias en Yemen y Sudán.








