La Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobó por unanimidad una iniciativa para hacer permanente el fin de la producción de la moneda de un centavo, conocida como penny. La medida, denominada Common Cents Act, busca evitar que futuras administraciones puedan reactivar su fabricación.
El proyecto establece que la Casa de Moneda estadounidense no podrá producir nuevos centavos, salvo ejemplares destinados a coleccionistas. Sin embargo, las monedas que ya se encuentran en circulación mantendrán su valor como dinero de curso legal. El Departamento del Tesoro calcula que existen alrededor de 114 mil millones de pennies en circulación y que continuarán utilizándose mientras permanezcan disponibles.
La discusión gira principalmente alrededor del costo de fabricación. En 2024, producir un centavo costó aproximadamente 3.69 centavos, es decir, más de tres veces su valor nominal. El Tesoro estima que dejar de fabricarlos permitiría un ahorro anual cercano a 56 millones de dólares.
Otro de los cambios relevantes será el manejo de las compras en efectivo. La legislación contempla reglas para redondear el total de las operaciones al múltiplo de cinco centavos más cercano cuando no sea posible entregar cambio exacto. Los pagos electrónicos, con tarjeta o mediante otras formas digitales no se verían afectados.
El proyecto cuenta con respaldo bipartidista y ya avanzó también en el Senado, que aprobó su propia versión por consentimiento unánime en agosto. Ahora el proceso legislativo busca armonizar ambas versiones antes de enviarlas al presidente Donald Trump.
La eliminación del penny marcaría el final de una moneda estadounidense con más de dos siglos de historia.








