Corea del Norte confirmó la realización de un ejercicio militar conjunto con fuego real que integró el uso de misiles, artillería y drones, con el propósito de poner a prueba su sistema integrado de control de potencia de fuego. La Agencia Central de Noticias de Corea (ACNC) informó que las maniobras, llevadas a cabo el sábado bajo la supervisión del mariscal Pak Jong Chon, demostraron una «capacidad ofensiva formidable» y buscan optimizar la preparación operativa de sus fuerzas armadas.
El Estado Mayor Conjunto de Corea del Sur reportó previamente el lanzamiento de múltiples misiles balísticos de corto alcance desde la región oriental de Wonsan. Según los registros militares de Seúl, los proyectiles recorrieron una distancia aproximada de 250 kilómetros hacia las aguas orientales, un trayecto que apunta a objetivos situados en territorio surcoreano. Estos lanzamientos constituyen las primeras pruebas públicas de armamento balístico norcoreano en un periodo de tres semanas, cuyas afirmaciones oficiales continúan siendo de difícil verificación independiente.
La demostración militar se produce en un escenario de tensión diplomática, luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, redujera la duración de las maniobras militares conjuntas con Seúl bajo el argumento de mantener una relación favorable con el líder norcoreano Kim Jong Un. No obstante, el gobierno de Pionyang rechazó la iniciativa estadounidense y desestimó el gesto al calificarlo como una medida que no altera la naturaleza «provocadora y agresiva» de los despliegues aliados.









