Luego de 24 horas de restricciones, la Comisión Ambiental de la Megalópolis (CAME) decidió poner fin a la Fase 1 de contingencia ambiental en la Zona Metropolitana del Valle de México.
El alivio en el cielo gris llegó de la mano de la meteorología. Según reportes del Sistema de Monitoreo Atmosférico capitalino, la estabilidad atmosférica se moderó, las nubes ganaron desarrollo y las rachas de viento comenzaron a soplar con mayor fuerza desde el norte, favoreciendo la dispersión de contaminantes.
A pesar de que el semáforo de contingencia se apagó, respirar en la región sigue siendo un reto: la Dirección de Monitoreo Atmosférico advierte que la calidad del aire se mantiene en niveles malos en la mayor parte de la zona metropolitana, con la única excepción de Atizapán y Tultitlán, donde los registros marcan condiciones buenas.
La alerta se había encendido la tarde anterior, a las 3:00 p.m., cuando los sensores marcaron concentraciones de 161 ppb en la estación Benito Juárez y 157 ppb en el Centro de Ciencias de la Atmósfera de Coyoacán, obligando a endurecer las medidas de protección para la salud de los habitantes.









