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En el marco del Programa México-Estados Unidos para la Recuperación del Lobo Gris Mexicano, la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) y la Semarnat alcanzaron un hito histórico al iniciar la reintroducción de la especie (Canis lupus baileyi) en la Sierra Madre Occidental en Durango. Tras más de 50 años de ausencia en la región, el carnívoro regresó a su hábitat histórico gracias al trabajo coordinado entre autoridades de ambos países, instituciones académicas, ejidatarios y ganaderos locales.

Este esfuerzo binacional se sustenta en los acuerdos firmados desde 1982 y actualizados mediante el Programa de Acción para la Conservación de la Especie (PACE) y la Carta de Intención de 2022 con el U.S. Fish and Wildlife Service. Las metas demográficas y genéticas del plan binacional establecen el objetivo de consolidar una población autosuficiente de al menos 200 individuos en territorio mexicano y 320 en Estados Unidos. Entre 2024 y 2026, las labores de monitoreo comunitario ya registraron el nacimiento de dos camadas en vida silvestre con un total de cuatro cachorros.

Para garantizar la viabilidad a largo plazo de esta y otras especies prioritarias como el jaguar y el oso negro, México pondrá en marcha el proyecto «Del conflicto a la coexistencia», financiado por el Fondo Mundial para el Medio Ambiente (GEF). La iniciativa busca proteger los corredores biológicos mediante el pago por servicios ambientales, la restauración del hábitat y la implementación de mejores prácticas ganaderas que fomenten la convivencia armónica entre las comunidades rurales y los grandes depredadores.