El expresidente y actual vicepresidente del Consejo de Seguridad de Rusia, Dmitri Medvédev, lanzó una severa advertencia a Lituania tras señalar que el país Báltico ha considerado abrir la puerta al despliegue de armamento extranjero en su territorio, incluyendo armas nucleares. El funcionario ruso afirmó que cualquier paso en esa dirección obligará a Moscú a ejecutar una respuesta militar directa e inmediata.
Medvédev sostuvo que, en caso de un choque directo provocado por este tipo de despliegues, las potencias occidentales no saldrán en defensa de la nación báltica. Según el líder ruso, el Artículo 5 del Tratado del Atlántico Norte —mecanismo de defensa colectiva de la OTAN— no se activará en esa circunstancia, ya que aplicarlo desencadenaría una catástrofe planetaria que los demás miembros de la alianza buscarán evitar a toda costa.
Con una marcada retórica de disuasión, el representante del Kremlin sentenció que, de concretarse el escenario nuclear en la región, «Lituania desaparecerá del mapa del mundo». Las declaraciones se suman a la creciente escalada de tensión verbal entre Moscú y los estados miembros de la OTAN ubicados en el flanco oriental de Europa.









