La administración del presidente estadounidense Donald Trump propuso eliminar el período de gracia de 60 días que permite a ciertos inmigrantes, incluidos los trabajadores calificados con visas H-1B, permanecer en el país tras perder su empleo para hallar un nuevo patrocinador. De acuerdo con el aviso publicado en el Registro Federal por el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), los titulares de estas visas temporales tendrían que abandonar el territorio estadounidense de manera inmediata al finalizar su relación laboral.
El cambio normativo representa un impacto directo para las principales empresas del sector tecnológico, las cuales dependen de este visado para reclutar talento especializado proveniente de países como India y China. Implementado originalmente en 2017, el plazo de dos meses otorgaba un margen indispensable para que los profesionales extranjeros buscaran otro empleador o resolvieran asuntos personales como la venta de bienes raíces y la reubicación escolar de sus hijos.
Por su parte, el DHS reconoció que las empresas afectadas podrían enfrentar dificultades operativas, aunque argumentó que dichas vacantes podrían ser ocupadas por trabajadores locales. Asimismo, la dependencia señaló que los empleados extranjeros que abandonen el país tendrían la opción de reingresar si un empleador interesado gestiona una nueva petición formal de visado ante las autoridades migratorias correspondientes.
Esta iniciativa se suma a otras restricciones migratorias impulsadas desde el regreso de Trump a la presidencia en enero de 2025, tales como el incremento en las tarifas de visados para profesionales cualificados y la suspensión temporal de citas para visas de inmigrante a nivel global. Las autoridades federales defienden estas acciones bajo el argumento de priorizar la contratación de mano de obra nacional en el mercado laboral estadounidense.









