La Comisión de la ONU sobre Siria alertó que la actividad militar israelí en territorio sirio —la cual incluye incursiones terrestres, patrullas, redadas y registros rutinarios— podría constituir crímenes de guerra. Las expertas del organismo Fionnuala Ní Aoláin y Monia Ammar señalaron ante el Consejo de Derechos Humanos su profunda preocupación por las violaciones al derecho internacional humanitario perpetradas en la región.
Durante su intervención, las comisionadas detallaron que las Fuerzas de Defensa de Israel detuvieron recientemente a 49 personas en territorio sirio, entre ellas dos menores de edad, manteniéndolas en algunos casos incomunicadas e incrementando el temor a actos de tortura. Asimismo, en rueda de prensa posterior, denunciaron la destrucción de viviendas, la tala de árboles y la fumigación de tierras agrícolas para dejarlas inutilizadas, afectando de forma severa a las comunidades rurales del sur del país.
Por otro lado, la comisión evaluó el panorama de transición a casi dos años de la caída del régimen de Bachar al Asad, subrayando que la rendición de cuentas y las garantías de no repetición son fundamentales. Advirtieron que la aplicación de una justicia selectiva podría avivar agravios y obstaculizar la reconciliación nacional, instando a investigar de manera integral tanto los crímenes del pasado como los episodios de violencia recientes registrados en el oeste del país y en la provincia de Al Sueida.









