Nuevos reportes de inteligencia revelan un nivel inédito de coordinación militar en Medio Oriente, luego de que funcionarios regionales confirmaran que los rebeldes hutíes de Yemen colaboraron directamente con milicias respaldadas por Irán en Irak para planificar y ejecutar ofensivas recientes. Esta alianza representa una expansión táctica de Irán tras los severos golpes sufridos por Hezbolá en Líbano y las milicias palestinas en Gaza tras el conflicto iniciado en octubre de 2023.
De acuerdo con expertos y autoridades de la región citados por Associated Press, la estrategia iraní busca presionar a Arabia Saudita y a otros socios de Estados Unidos en el Golfo mediante ataques coordinados con drones para elevar los costos geopolíticos de las acciones militares de Estados Unidos e Israel. Esta ofensiva se refleja en los recientes bombardeos contra infraestructura petrolera saudí, los cuales amenazan con reactivar un conflicto a gran escala en el reino.
Ante este panorama de inestabilidad, el gobierno iraquí ordenó el desarme de las milicias antes de que concluya el mes, aunque los grupos leales a Irán han manifestado su negativa a acatar la disposición. Sumado a esto, las recientes medidas económicas de Estados Unidos para aislar financieramente a Irán anticipan un escenario de mayor confrontación regional.









