Un ataque nocturno con drones rusos contra un paso fronterizo entre Ucrania y Moldavia, situado en la región sureña de Odesa, dejó un saldo de al menos dos personas fallecidas y tres heridas.
El gobernador regional, Oleh Kiper, confirmó los hechos e indicó que la agresión afectó las inmediaciones del cruce de Starokozache, lo que provocó un incendio y la interrupción temporal del tráfico de pasajeros y vehículos en la zona limítrofe.
De manera simultánea, la capital ucraniana, Kiev, también fue blanco de bombardeos nocturnos. Los servicios de emergencia locales informaron sobre la generación de diversos incendios a raíz de los impactos, aunque descartaron la presencia de víctimas en la ciudad.
En contraste, agencias de noticias rusas difundieron la versión del Ministerio de Defensa de Rusia, el cual aseguró haber perpetrado ataques contra un buque de carga ucraniano presuntamente cargado con equipo militar en el Mar Negro, con rumbo al puerto de Odesa, así como contra un almacén en Kiev vinculado a la fabricación de vehículos no tripulados.









